16 Junio: Duraciones de los días

DÍAS:
SOLAR APARENTE, SOLAR MEDIO Y SIDÉREO

Cotidiano: «de cada día (y noche)»

Anaximandro estudió con el gnomon la duración del año y de los días

● El ciclo cotidiano, la fusión de día y noche en una sola unidad, no tenía lugar para el hombre primitivo, que los consideraba dos fenómenos distintos, aunque unidos por sucesión, estaban regidos por dioses distintos, a menudo de caracteres opuestos entre sí, antitéticos y complementarios a la vez. En textos antiguos, p. ej. en la Biblia se distinguen ambos, cuando se dice que el Diluvio Universal duró 40 días y 40 noches (nosotros hubiéramos dicho 40 días), pero cuando los Evangelios dicen que Jesús ayunó 40 días, se entiende que se abstuvo de alimentos sólo en la mitad diurna, de noche sí comía. Igual ocurre en textos egipcios, mesopotámicos y griegos, que señalan tantos días y tantas noches de un periodo, aunque nos parezca una redundancia.

Es curioso que, incluso hoy, muy pocos idiomas tengan una palabra especial para designar esta importante unidad de tiempo. «Día» puede ser sólo la mitad diurna iluminada (contrapuesta a la noche), o la unidad entera de ambas fases del ciclo cotidiano, llamada en estudios técnicos con el nombre griego de nictémero (nyctos-hemera, «noche-día»). También se ha propuesto en nuestro idioma: dianox. En el estudio de los ritmos biológicos se ha impuesto la palabra «circadiano», para los ciclos que duran «cerca de un día(nox)». Las palabras «día» y «Dios» proceden de la misma raíz indo-europea diew, «cielo diurno, luz, brillo, claridad», significados que asimismo están asociados en idiomas de otras estirpes.

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