26 Diciembre: Pájaros de Hiberdia

PÁJAROS SOLSTICIALES DE INVIERNO: Alción, Reyezuelo y Petirrojo

Los Días del Alción

● A veces hay una tregua de buen tiempo durante estas fechas navideñas que ocurre durante siete días antes y siete después de Hiberdia (día del solsticio invernal), según una tradición transmitida por Aristóteles. Eran los Días del Alción, el pájaro martín pescador, el cual, según la mitología griega, solía poner sus nidos sobre la superficie del mar cuando el tiempo estaba sereno y el agua en calma.

– Según la meteorología moderna no es raro que por estas fechas se instale una periodo anticiclónico en la cuenca mediterránea, incluso después de pasado el otoño. En la climatología popular de algunos lugares se habla de las «calmas de enero». En la Antigüedad clásica también fueron llamados «alciónicos», los días cambiantes que ocurrían en mitad del invierno, alrededor del 22 febrero, pues se estimaba que el martín pescador anunciaba con su canto el fin de las tempestades.

– En español su nombre de «martín» revela que esta ave migratoria llega hacia mediados de otoño, alrededor del día de San Martín, desde zonas boreales, aunque en gran parte de sus áreas de distribución es sedentaria.

● En la mitología griega Alcíone era hija de Eolo, dios del viento, y esposa del rey Ceix de Traquinia (Tesalia), hijo de Eósforo, «el que trae la aurora», y sobrino de Fósforo, «el que trae la luz», en latín Lucifer (<30 marzo). Ambos llevaron una vida tan feliz, que se atrevieron a equipararse al matrimonio divino de Zeus y Hera. Semejante osadía provocó la ira de los dioses. Los escrúpulos de Ceix le hicieron temer malos presagios y emprendió un viaje marino para consultar el oráculo de Apolo en Claros (Jonia). Durante la travesía se levantó una tormenta que hizo naufragar la nave y Ceix murió ahogado. Alcíone se enteró de la muerte de su marido por un sueño y presa de dolor se arrojó al mar. Ambos fueron transformados en martines pescadores. Alcíone protegía a pescadores y marinos mercantes de las tempestades y de chocar contra los arrecifes.

– En la poesía erótica de la época greco-romana el alción, junto al ruiseñor, son los destinatarios de las quejas y los lamentos del amante que suspira por su amor ausente.

● El nombre de Alcíone también se aplica a una de las estrellas de Las Pléyades (<10 noviembre), el propio Aristóteles indica que a estos templados Días del Alción le sigue el «Tiempo de Las Pléyades» o periodo frío provocado por los vientos del norte. Se ha sugerido que la leyenda pudo surgir al amparo de algún acontecimiento astronómico, quizá se refiera a la culminación meridiana de Las Pléyades tras el ocaso del sol durante Hiberdia. En muchas culturas las estrellas de las Pléyades son aves, recordemos nuestra Gallina y sus pollitos, transmitida por los árabes.

– Duda: El martín pescador es en inglés kingfisher, «rey pescador», ¿estará relacionado con el Rey Pescador (Fisher King) del ciclo de la Busca del Grial?.

Las Cacerías solsticiales del Reyezuelo y el Petirrojo

● En los alrededores de Hiberdia tenía lugar la Caza del Reyezuelo, llamado así por ser considerado el rey de los pájaros. Como tal «pequeño rey» aparece en las fábulas de Esopo (siglo VI a.C.), donde consiguió tan alta alcurnia debido a su astucia. Esta tradición se ha documentado en gran parte de Europa, destacando el noroeste de la península Ibérica, sur de Francia, e Islas Británicas, y como se han hallado vestigios de ella también en Argelia, hace suponer que el sustrato mítico parece ser pre-indoeuropeo, quizá del Neolítico o de comienzos de la metalurgia. En el mundo celta estaba ligado con el dios Lug.

– El reyezuelo siempre estuvo protegido y nunca era molestado, salvo el día de San Esteban (hoy, 26 diciembre), cuando se organizaba una sorprendente batida para cazarlo. La captura solía ser una simulación de una montería de caza mayor, como si se fuera a matar a un animal grande, pesado y poderoso. Una vez muerto el pajarillo era atado en el extremo de una pértiga con las alas extendidas, o en otros sitios lo colgaban entre dos aros cruzados en ángulo recto o lo suspendían en una rama de acebo. Así era llevado por todas las casas del pueblo, para pedir un aguinaldo a los vecinos tras cantarles unos versos alusivos a la cacería, y después era enterrado con solemnidad en el cementerio. Esta fiesta es conocida como Día Wren o Lá an Dreoilín en Irlanda, Isla de Man y Gales. Multitudes de jóvenes, llamados wrenboys, «niños del reyezuelo», se unen en los caminos, vestidos con ropa multicolor, con trajes de paja o enmascarados y acompañados por la música.

– En la Galicia del siglo XVI se llamaba la Cacería del pájaro Rey Charlo, también celebrada hoy, que antiguamente era el día siguiente al comienzo del año en Navidad, y en el norte de Portugal era la cacería del porco-bispo, por simular la captura del petirrojo como si fuera la caza del jabalí y la matanza del cerdo. Tema que enlaza con las fiesta de Yul (<23 diciembre) y las comilonas tras el sacrificio del jabalí dorado. En la zona de Braga antiguamente se efectuaba una verdadera montería del jabalí en la fiesta de San Juan, estos rituales se presumen que pudieran estar relacionados con el culto a los verracos en la península Ibérica prerromana durante ambos solsticios.

● La justificación popular para estas cacerías era muy variable, todas se excusaban en alguna maldad realizada por el pájaro. Los estudiosos han emitido muchas teorías: expulsión de males; el reyezuelo como farmakós o víctima propiciatoria a fines de año, sustituyendo al rey humano del antiguo sacrificio ejecutado para actualizar la renovación anual de las energías vitales. En cualquier caso se destaca su ejecución en plena época del solsticio invernal, el reyezuelo como rey anciano del Año Viejo que debe morir para que resurja la primavera. En el Medievo estos festejos adquirieron un sentido feudal, pues el pájaro capturado era la ofrenda que se entregaba a la autoridad competente (señor, obispo o abad), como un reflejo de las primitivas investiduras regias.

– Duda: ¿Tendrá algo que ver el pájaro reyezuelo (Regulus regulus) con la estrella Régulo (Regulus) de la constelación León, «rey de los animales»?

● La costumbre de la cacería anual se ligaba con relatos sobre la enemistad entre el reyezuelo y su enemigo el petirrojo, a quien le correspondía morir por Estivadia, quizá porque desaparecía al emigrar en primavera. Entonces los niños ingleses cantaban la canción de «¿Quién mató al petirrojo?».

– Ambos pajarillos mantenían una aureola de sacralidad, sobre todo en el ámbito funerario; se creía que daban mala suerte causarles daño; y eran de los preferidos para los pronósticos de ornitomancia, adivinación a través del vuelo y el canto de las aves, pues las aves siempre han sido consideradas como los animales más espirituales, por volar surcando el aire. Como todos los seres sagrados, tenían fama ambigua, pues si al verlos en el campo tendríamos buenas noticias, en otros casos su presencia podía ser nefasta, por ejemplo, si entraban en una casa indicaban la muerte próxima de alguno de su moradores.

– En la Europa cristiana gozó de fama de bueno, por intentar quitar las espinas que incrustaron a Jesús en la cabeza durante su crucifixión y algunas gotas de la Santa Sangre le cayeron en el pecho. Por el contrario, en otras partes el petirrojo era visto como un joven pantagruélico y en esas leyendas se comportaba como un pájaro muy arrogante y fanfarrón, de enorme glotonería y lascivia. Reyezuelo y petirrojo comparten un tono rojizo, el primero en su coronilla y el segundo en el pecho como indica su nombre, que aparte de ser el color de las vestiduras regias, en el mito los relaciona con su participación de ayudantes en el robo del fuego infernal, para entregarlo a los hombres. El petirrojo en inglés es robin, el nombre del forajido Robin Hood significa «Capucha de petirrojo», robin procede de la misma raíz de rojo, quizá relacionado con tradiciones legendarias que en el Medievo se atribuyeran a algún héroe de las luchas intestinas entre los señores feudales.