18 Julio: Canícula griega (II)

ADONÍAS O FIESTAS DE ADONIS Y SANTA RUFINA

Adonías o fiestas de Adonis

Adonis contra el jabalí

● En estas fechas de inicio del año griego (<12 julio) se celebraban en Grecia las Adonías o fiestas de Adonis, que habían tomado de Babilonia y Siria. Su origen más antiguo fue sumerio, el mito de los amores de Dumuzi e Inanna explicaba el ritmo anual de la vida vegetal en Mesopotamia, pues allí la tierra reverdecía durante los seis meses de temperaturas moderadas (invierno-primavera), entre Tebet y Siman (enero-junio), y que luego desaparecía, abrasada por el intenso calor estival, desde el mes de Dumuzi (julio) durante el cual se celebraba la muerte del dios y su descenso al infierno, hasta Kisilim (diciembre), durante el cual se festejaba el regreso del dios.

● Los semitas transformaron a Dumuzi e Inanna en Tammuz e Ishtar, cuyas fiestas se adaptaron a las nuevas condiciones climáticas estacionales del Mediterráneo oriental. El dios era un joven esposo o amante de la Gran Diosa Madre, al que los fenicios de Biblos proferían gritos de alegría cuando resucitaba: Aduni-ih-a, «¡Mi señor vive!», que los griegos tomaron como nombre propio: Adonis. Tammuz moría todos los años, marchando al inframundo, donde su amante divina lo buscaba. El mes sumerio de Dumuzi se transformó en Tammuz, que también fue adoptado por los judíos con el mismo nombre. Estos ritos de origen agrícola, en gran parte ligados a la siega y a la trilla de los cereales, se mantuvieron entre los paganos de Harrán hasta el Medievo. Pero ahora los seguidores del dios Tammuz adelantaron su retorno anual a la época de la vendimia y el comienzo de las lluvias otoñales cuando revivía toda la naturaleza tras la sequía estival.

● Entre los griegos, el mito adquirió valores muy distintos debido a su contexto urbano, pues sólo se celebró en Atenas y en Alejandría. Se decía que Adonis, hijo de Mirra, fue criado por Afrodita quien a su vez lo entregó a Perséfone, diosa del mundo subterráneo, la cual impresionada por los encantos del joven, se encaprichó de él y no quiso devolverlo al mundo de las apariencias. Tuvo que intervenir Zeus, quien decretó que Adonis debería pasar la mitad del año en el infierno y la otra mitad con Afrodita, en el mundo superior. Un día, el mancebo fue muerto por un jabalí y tras las lamentaciones fúnebres fue resucitado y ascendió al Cielo. El jabalí, el aspecto feroz de la antigua diosa Cerda carroñera, es la bestia que mata a la mayoría de los dioses de la vegetación, sus temibles colmillos estaban asociados a la hoz de la luna y los plazos inexorables del destino.

Unido a su culto se ejecutaba el ritual de la siembra de los Jardines de Adonis, pequeños cultivos en macetas, que se hacían crecer en pocos días, merced a riegos generosos y a la exposición solar en terrazas y tejados, y luego se abandonaban, lo cual suponía que las plantas se marchitaban con igual rapidez.

La versión griega procede de los fenicios de Biblos, que la celebraban en conjunción con el orto matutino de Sirio, la llegada de vientos suaves que favorecían la navegación y la llegada de aguas rojizas del río Adonis (actual Nahr Ibrahim). Aunque entre los fenicios era casi una fiesta nacional, entre los griegos los ritos de las Adonías eran festejados sólo por las mujeres, sin distinción de rango o posición social, y en particular por las excluidas de los linajes predominantes: prostitutas, extranjeras, danzarinas, etc. Su ámbito de celebración era rigurosamente casero.

Santa Justa y Santa Rufina

● Hoy, 18 julio, se recuerda a un San Rufino y a una Santa Rufina, así como a San Rufilo, con nombres derivados del latín rufus, «rojo, de pelo rojo», al igual que el nombre de dos mártires San Rufo de Capua (01 agosto y 26 agosto), abogados de los afligidos. Al mártir legendario San Rufino de Asís (30 julio y 11 agosto), patrón de la ciudad, le está dedicada su catedral. Parece ser el mismo que San Rufino de Marsi (31 agosto), actual Avezzano en Los Abruzos. Una mártir Santa Rufina de Roma también se celebran por estas fechas (10 julio). Es fácil pensar durante estas fechas en el «Can Rojo» del verano. Otra alta concentración de estos nombres se da en noviembre, quizá en relación con el ocaso matutino de Sirio.

Santa Justa y Santa Justina

● Ayer y mañana se celebran a las hermanas Santa Justa y Santa Rufina (287), cuyo martirio nos informa de una fiesta semejante a las Adonías griegas que se festejaban en Sevilla del 17 al 19 julio, en honor de Salambó, la Venus púnica, derivada de la Astarté fenicia que también daría lugar a la Afrodita chipriota. El influjo cultural de fenicios y griegos en los primeros siglos del I milenio a. C. fue tan importante que los arqueólogos hablan de Período Orientalizante en la cultura de la fachada mediterránea peninsular, que evolucionaría hasta dar lugar a la Cultura Ibérica. En el aspecto religioso se piensa que la mayoría de los dioses fenicios se adaptaron a las tradiciones locales, y más tarde se romanizaron a partir de la temprana conquista de la Bética. Así el importante dios del santuario de Cádiz, el Melkart fenicio, se transformó en Hércules Gaditano, cuyo culto oracular pervivió hasta el Bajo Imperio.

Como preparación para estas Adonías béticas, las damas nobles de Sevilla recorrían la ciudad bailando alrededor de la imagen cónica de Salambó. Al llegar al mercado pidieron macetas para plantar los «Jardines de Adonis» a Santa Justa y Santa Rufina, que tenían un puesto de venta de cerámica en el barrio de Triana, pero como las tenderas se negaron a dárselas, las devotas de la Diosa les rompieron los cacharros de barro, a lo cual respondieron las cristianas arrojando al suelo la imagen de la diosa. Tras ser encarceladas y torturadas, el juez las condenó a seguir descalzas a una procesión religiosa hasta los montes Marianos, en las estribaciones de Sierra Morena. Su Pasión fue escrita en el siglo VII en ambientes mozárabes. Evidentemente fueron nombradas patronas de los alfareros. En los iconos suelen aparecer sosteniendo a la Giralda, pues se dicen que protegieron a la torre sevillana durante un terremoto en 1504 para que no cayera.

Por cierto, la costumbre de cultivar jardines efímeros en plena Canícula se cristianizó en Chipre, Calabria y Sicilia. El ritual bético demuestra una tradición antigua recibida directamente de los fenicios. Es curioso que al principio sólo apareciera Santa Justa y después se le incorporó la hermana, para acentuar la rojez de estos días. San Sinforiano de Autún (22 agosto) es otro santo legendario martirizado por no querer participar en una fiesta pagana, en este caso celebrada en honor de Cibeles.

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