FIESTAS DE LAS DIOSAS MADRES DEL FUEGO Y DE LA LUZ

Siguiendo la tradicional ristra de fiestas romanas en días impares, en Junio se celebraban: Fiestas de Vesta (28 abril y 09 junio), Matrales (11 junio), Quincuatros minúsculas (13 junio, idus) y Limpieza del Templo de Vesta (15 junio), dedicadas a diosas del hogar y la familia, de preparación a Estivadia o Solsticio de Verano.

09 Junio: Fiestas de Vesta

Templo de Vesta

Las Fiestas Vestales (Vestalia) tenían lugar durante los días 28 abril y hoy (09 junio). Vesta era la diosa del hogar, pues ella misma es el fuego vivo, y por eso no tenía imágenes, aunque también fue identificada con la Tierra. Era muy celebrada por panaderos y molineros, pues la invocaban para el fuego de los hornos. Las piedras de molino y los burros que las movían eran adornados con guirnaldas. Hoy era un día de puertas abiertas en el templo de Vesta en el Foro, el más antiguo de Roma, pero sólo las mujeres descalzas podían pasar dentro. El templo era redondo según el modelo de las primitivas cabañas de paredes de mimbre y techo de paja.

Sus sacerdotisas eran las cuatro vírgenes vestales, luego ampliadas a seis, escogidas desde niñas entre los seis y diez años por el Colegio de Pontífices, entre las principales familias (aunque no era imprescindible el linaje patricio), cuya principal ocupación era cuidar del fuego inextinguible y sempiterno del templo de Vesta, el lar de Roma. Siempre iban vestidas de blanco y adornadas con cintas. Gozaban de gran respeto y recibían altos honores públicos, siempre que mantuvieran la virginidad durante el período de su sacerdocio de treinta años (seis lustros), si rompían este voto eran enterradas vivas.
Una de las actividades de hoy para las vestales era la preparación de la mola salsa en el hogar del templo de Vesta, requisito indispensable para la inmolación, acto que afirmaba la pureza legal de la víctima y la autorizaba para ser ejecutada en un sacrificio. En la confección de la torta se cumpían muchas prescripciones rituales. La harina provenía de las primicias de la cosecha del año anterior (recogidas los días impares entre el 07 al 14 mayo), el grano era tostado y molido a mano. La sal picada era cocida en una olla de arcilla y luego puesta en salmuera con agua que no hubiera sido canalizada. La elaboración de las tortas también se hacía los días 15 febrero (Lupercales) y 13 septiembre (idus), y eran repartidas para ser empleadas en la inmolación previa a cualquier sacrificio, consistente en desmigar un trozo sobre la cabeza de la víctima, aunque muchas veces se inmolaba con simple harina y sal.
Durante los primeros quince días de junio existía la prohibición de casarse, empalmando con casi todo el mes de mayo, nefasto para las bodas. Lo que todavía se recuerda en el refrán «Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo», que se aplica al témpero meteorológico, pero que hunde sus raíces en los tabúes del mes de mayo. Las ceremonias concluían con el barrido y limpieza general del penus, el antiguo almacén del templo de Vesta que guardaba los granos con los cuales se elaboraba la mola salsa, como preparación para la próxima cosecha de cereales. La basura recogida era arrojada al río.
Según algunos estudiosos, el origen de las Vestales procede de la época de las emigraciones de los pueblos arios, cuando se reservaba a las muchachas el cuidado de encender y mantener el fuego central del campamento, para que siempre estuviera disponible para las distintas tiendas o chozas de las familias del clan. Para otros eruditos, el origen las vestales hay que buscarlo en la formación del «harén» regio, conjunto de princesas herederas, quienes tras la imposición del patriarcado quedaron encerradas, para que ningún otro candidato a la realeza tuviera acceso al poder. Al parecer esta costumbre surgió en el Próximo Oriente, al final del Neolítico, y se impuso tras la constitución de los primeros grandes imperios civilizados. Todavía persiste entre los musulmanes.

Hestia

En el mes de targelión (mes de final de primavera) se celebraba la fiesta griega de Hestia, el fuego del hogar, el más primitivo de los altares, alrededor del cual se forjaba la identidad de la familia y la tribu. Su única imagen era el montón de ascuas cubierto de ceniza, que solía adoptar una forma cónica, para mantener el rescoldo del hogar durante la noche. Esta pila para conservar las ascuas también evocaba a las figuras simbólicas de la montaña y del ombligo evertido de las embarazadas a punto de parir.

11 Junio: Fiestas Matrales

Mater Matuta

Cuando se va acercando el Solsticio de Verano, el 11 junio se celebraba la fiesta de las Matrales (Matralia), dedicada a Mater Matuta, una personificación de la Aurora y el período «matutino» del día, Matuta era pariente de Fortuna, cuya fiesta caía en plena Estivadia (<24 junio). Anunciadora de la luz solar, a esta antigua diosa itálica se le ofrecían galletas tostadas con el aspecto de tortas doradas. La alegoría clásica es la de una muchacha alada de tez encarnada que lleva un manto azafranado a las espaldas. Sostiene una lámpara encendida y cabalga esparciendo flores. En la tradición cristiana persistió en la advocación de Virgen de la Aurora.
Las señoras libres acudían al templo de Mater Matuta en el Foro Boario (= de los Bueyes) y después de introducir a una esclava, cuyo acceso les estaba prohibido, la expulsaban violentamente. Después, estas damas tomaban en brazos a los hijos de sus hermanas para suplicar por ellos a los dioses. Este rito se practicaba, pero nadie sabía qué significaba. Dumézil lo explica basándose en el antiquísimo mito de la Aurora partera y nodriza del sol presente en muchos pueblos indo-europeos, pues aparece en los Vedas hindúes. Mater Matuta es la «Madre de la Mañana», o sea el Alba o la Aurora quien, tras alejar a la Noche Oscura, la primera mitad de la noche o la ‘noche cerrada’ alrededor de medianoche, ejercía la función de partera «matutina», ayudando a su hermana la Buena Noche, segunda mitad de la noche o la más cercana al alba, a dar a luz al Sol y se encargaba de cuidarlo al marcharse ésta. Recordemos la constante asociación entre parir y «dar a luz» o «alumbrar», metáfora todavía más universal, aunque Matuta sea propiamente madre adoptiva, tía materna del bebé.
En el Museo Campano de Capua (Italia) se conserva una colección de más de un centenar de estatuas de Mater Matuta que eran ofrecidas como exvotos en un templo itálico a ella dedicado.
En Roma el 20 junio era el aniversario del templo de Sumano, el dios rector de la segunda parte de la noche y más específicamente de los fulgores del crepúsculo matutino, pues su nombre parecía provenir de sub-mane, «antes de la mañana». Los pasteles de Sumano se hacían con forma de rueda solar.
Aunque la Aurora griega es Eos, Ovidio asimiló la diosa Matuta a Ino Leucotea, tía materna de Dioniso, aunque el ceremonial helénico era más bien en honor de Leucotoe o Ilitía (Eilithya), una diosa comadrona. La fiesta de Leucotea, la «Diosa Blanca» de Luna y «la mar», representada como gaviota, era celebrada por matronas y cortesanas durante el mes Targelión. En el contexto de Matuta sería más bien la Diosa del Alba, la blancura antes de la Aurora.

13 Junio: Quincuatros minúsculas

En los idus de junio (13 junio) se celebraban las Quincuatro minúsculas (Quinquatrus minusculae), segunda fiesta de Minerva, celebrada durante tres días por los flautistas que iban disfrazados con máscaras y largas togas, su recorrido callejero era motivo de orgías y borracheras. En Roma los flautistas eran imprescindibles en fiestas, sacrificios, funerales, etc. y tenían derecho a celebrar un banquete en el templo de Júpiter. El espíritu de mofa de estas francachelas va incluido en el nombre, al ser fiestas minúsculas, en vez de menores.

15 Junio: Q.ST.D.F.

Durante la primera mitad de junio las vestales realizaban una limpieza a fondo del templo de Vesta. Estos días eran considerados «religiosos» hasta que toda la basura era arrojada al Tíber, para que el río arrastrase las impurezas hasta el mar. En los calendarios aparece este día con las siglas Q.ST.D.F., Quando Stercum Delatum, Fas, es decir, cuando la basura del templo de Vesta haya sido eliminada, el día es fasto. Se rompe la prohibición de las bodas.

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