06 Mayo: Serpientes santas

SERPIENTES SANTAS

Santo Domingo de Sora y la fiesta de las serpientes en Cocullo

Serpientes de Santo Domingo de Sora

● En el pueblo italiano de Cocullo (Los Abruzos) los preparativos de la fiesta de Santo Domingo de Sora empiezan con el inicio de primavera, cuando los cazadores de serpientes (serpari) suben a los montes y mediante técnicas ancestrales capturan culebras no venenosas, las guardan y las alimentan. En plena primavera, a primeros de mayo(antes era el primer jueves de mayo, ahora fijada en 01 mayo) los vecinos acuden a la iglesia de su patrón donde pueden hacer sonar una campanilla tirando de la cadena con los dientes, para mantener sana la dentadura. Al mediodía empieza la procesión: la estatua del Santo, envuelta en las serpientes, recorre las calles del casco histórico, mientras los asistentes cantan, rezan y acarician los reptiles, y al final de las celebraciones antes se las mataba, ahora son liberadas. Durante la fiesta también se representa el secuestro de un bebé por un lobo, frustrado por la presencia del santo.


● El abad italiano Santo Domingo de Sora (951-1031) (22 enero), natural de Foligno (Lacio), fue fundador de muchos monasterios benedictinos en Italia. Murió en Sora (Umbria). Según una leyenda típica de adaptación al cristianismo de viejos ritos, cuando llegó al pueblo de Cocullo, donde aún se daba culto a la diosa Anguicia, protectora del veneno de las serpientes, Santo Domingo se quitó uno de sus dientes y lo donó a los habitantes, así difundió la fe cristiana en la región. La metáfora que une la pérdida del diente del santo al de la mordedura de serpiente logró incluir a estos animales en las celebraciones. En la comarca tiene la reputación de alejar a serpientes y lobos, protege contra las mordeduras venenosas o rabiosas, anula las tormentas y calma los dolores de muelas y la fiebre.

Anguicia

Versión moderna de Angitia

Anguicia era la Diosa Angitia de varios pueblos osco-umbros del centro de Italia, cuyo santuario principal estaba en la actual localidad de Luco dei Marsi, a 50 kilometros de Cocullo. Recibió culto en un bosque sagrado y un templo a orillas del lago Fucino (actualmente drenado). Más tarde, por su fama de bruja, también se la asoció con Medea o Circe.
En especial, Anguicia era la diosa principal pueblo ganadero de los marsos, cuyos sacerdotes eran considerados hábiles encantadores de serpientes y expertos en hierbas medicinales. Recordemos que angis en latín es serpiente y lucus era el claro del bosque: lugar de asambleas, fiestas y sacrificios de los marsos. Compartían fama, junto con los psilos del golfo de Sirte (Libia) y la familia Ofiógenes (= «estirpe de serpiente») del puerto frigio de Parium, de formar grupos endogámicos que traficaban con venenos, drogas y fármacos. Su equivalente romana era Angerona, la diosa que poseía la clave del nombre secreto de Roma (<21 diciembre).

Otros santos protectores contra la mordedura de serpiente

San Goderico bendice a las sierpes

● Otro santo representado charlando pacíficamente con serpientes es San Goderico (1065-1170) (21 mayo), un rico mercader de Norfolk que sufrió una conversión religiosa durante una visita a la isla santa de Lindisfarne (<23 noviembre). Se dedicó a peregrinar por los principales santuarios de la cristiandad hasta su retiro en Finchale (Durham) donde se construyó una choza y una capilla de madera. Su principal capacidad milagrosa era el dominio del lenguaje de los animales, con quienes vivía en armonía. Murió longevo, con 105 años.

● San Paterno de Avranches (480-565) (16 abril), ermitaño y monje, nombrado obispo de Avranches. Se figura con serpientes a sus pies y preserva de las mordeduras de estos ofidios.

● San Peregrino de Auxerre (303) (16 mayo), considerado primer obispo de Auxerre, durante una persecución se vio obligado a huir y se escondió en el hueco de un olmo, siendo protegido por una serpiente que se enrolló sobre el tronco, despistando así a sus perseguidores. Es invocado contra el veneno de serpientes, la rabia y los accesos de locura.

● En Oriente el protector contra la mordedura de serpientes es San Focas el Hortelano o el Jardinero (siglo IV) (05 marzo), habitante de Sinope (Paflagonia, al sur del mar Negro), famoso por cavar su propia tumba antes de ser martirizado. Antes se reconocían tres San Focas, actualmente reunidos en uno (los otros dos en 22 septiembre y 14 julio).

Virgen de las Serpientes

Virgen de las Sierpes

En fechas próximas al 15 agosto llegan serpientes negras (Telescopus fallax) a la iglesia del monasterio de monjas de la Dormición de la Virgen (nuestra Asunción) de Marcopoulo en la isla de Cefalonia. La gente las recogen y colocan a las que tienen en la cabeza un patrón de cuatro puntos negros en forma de cruz en el icono de plata de María con el Niño Jesús, llamado de la Virgen de las Serpientes (Panagia Fidoussa) para ayudarles a «venerarlo». La gente acude a tocarlas y las dejan deslizarse sobre sus cuerpos, pues creen que así obtendrán salud física y espiritual. Los años en que no se presentan son considerados de mal agüero. Las serpientes permanecen en el lugar durante unos días y luego se vuelven a marchar. Lo curioso es que se trata de una fiesta moderna, de comienzos del siglo XVIII. Pero como el lugar está lleno de leyendas como la aparición de su icono en donde espontáneamente ardió un árbol, y de milagros, como el reflorecimiento de lirios secos durante estas fiestas que ocurrió en 1943 y se repite desde entonces todos los años, lleva a pensar que estas tradiciones sean «resurrecciones» de otras más antiguas.

Pervivencias del culto a la serpiente

● Hasta principios del siglo XIX en Lituania, Malta y Grecia estaba extendida la creencia en las serpientes como diosas del hogar: son guardianas de la familia y de los animales domésticos, en especial de las vacas; aseguran fertilidad, prosperidad y salud. Al ser representante de la energía espiral de la vida cósmica existía la superstición de que si se mataba a la serpiente familiar, moriría alguno de sus habitantes, ya sea humano o animal. Hasta hace poco, en señal de protección los campesinos bálticos decoraban con serpientes las esquinas, ventanas y tejado de las granjas. Estas serpientes caseras jugaban el rol que más tarde se traspasó a perros y gatos domésticos.
● Nos vamos a alejar de nuestro ámbito geográfico, para recordar los tiempos en que las serpientes eran dioses y guardianes de las aldeas. En la India actual aún se mantiene el culto de las serpientes y está tan difundido que cada año, pueblos de distintas regiones adoran al dios Serpiente, como en el caso de los mirasans del Punjab. El culto dura diez días, durante los cuales se pasea una inmensa serpiente de pasta, pintada de todos los colores, con la cual se penetra en las casas pronunciando sortilegios y dando bendiciones que aseguran la prosperidad. Cuando han visitado todas las casas, entierran la serpiente de pasta y erigen una sepultura. Las serpientes son consideradas como símbolo de la fertilidad en toda la India y las mujeres hindúes que desean ser fértiles adoptan a una cobra hembra. Las cobras son adoradas en el mes de Sravana (julio-agosto), época de lluvias monzónicas, durante el festival de Naga Panchami, pues la cobra es Naga Devata, «Diosa serpiente».
En Silaba (India), se celebra una fiesta durante el verano para conmemorar su relación con las serpientes. Los días previos a la fiesta se da una batida para coger serpientes en los campos y alrededores de la ciudad y con un desfile de serpientes comienza el festejo. La gente acude a admirar a las cobras y a presentarle sus respetos, para renovar su pacto con el dios Shiva. Después de la fiesta se dejan las cobras donde fue encontrada y se las libera con gran gratitud y así no harán daño en el resto del año.

Ermutis / Renenutet

Ermuthis es la madre del dios del grano inmaduro, el niño Neper o Nepri, venerado en El Fayum. En su honor se trenzaban las espigas de trigo y se ejecutaban ritos de preparación en las eras de trilla. La diosa era una versión moderna de Renenutet, la antiquísima «Serpiente nutricia», una diosa benéfica de la cosecha y nodriza divina. Sus epítetos de «Dama de los campos», «Señora de la era», «Dama de los graneros» aluden a las serpientes que se comían a los ratones y roedores que rapiñan los granos a los campesinos, aunque luego le adaptaron la forma más aristocrática de la cobra Uadyet, guardiana del faraón. En cuanto nodriza cuida de abastecer con leche a las madres para amamantar a sus hijos. Las celebraciones principales de su festival ocurrían en plenilunio, en la época del comienzo de la maduración del cereal. Ermuthis entre los griegos se transformó en Termuthis, nombre que después se aplicó a la princesa egipcia que salvó a Moisés de las aguas y lo acogió, lo que llevó incluso que se la venerara como santa.

● En Egipto, los actuales vientos jamsin, tórridos y tormentosos de los meses de la cosecha traían consigo plagas de langosta y ciertos escarabajos llamados melolontas, capaces de devorar las cosechas. Estos meses se representaban como un ave rapaz, o carroñera, con rostro de mujer, que fue retomado en las representaciones de las Arpías griegas en el arte Románico.